
La búsqueda frenética de la movilización más radical que protagonizan en los últimos tiempos PSOE e IU ha llevado a sus miembros en el Distrito de Chamberí a proponer el pasado 6 de mayo la colocación de una placa en homenaje a Alfonso Sastre, conocido intelectual orgánico del entorno de ETA.
Afortunadamente, los vocales-vecinos del Partido Popular votaron contra esta propuesta. Los homenajes municipales se suelen hacer a personas ya desaparecidas, que conciten un reconocimiento amplio entre los vecinos, y que hayan marcado –para bien, se entiende- la historia o la cultura, especialmente en los lugares en que se quiere colocar una placa en su recuerdo.
Alfonso Sastre, últimamente cabeza de lista de una candidatura-tapadera del entorno proetarra para las Elecciones al Parlamento Europeo, es efectivamente un personaje histórico: Animador y agitador teatral de todos los totalitarismos que en el Mundo han sido, los que le reivindican como viejo luchador antifranquista olvidan –quizá desconocen- que Sastre no tuvo ningún problema con la censura del régimen franquista hasta los años 60 (ya casi tenía 40 años, y una larga lista de obras publicadas, gracias a su buena relación con los dramaturgos oficiales del régimen).
Sastre también es bien conocido por su relación –y la de su mujer- con varios atentados de ETA en Madrid a finales de los años 70.
Desde la llegada de la democracia, este modelo de compromiso según PSOE e IU, ha sido candidato, HASTA EN SEIS OCASIONES, de todas las marcas electorales con las que la izquierda proetarra ha ido infiltrándose en las instituciones: HB, EH, HZ y ANV.
¿Qué homenaje merece de los madrileños este personaje?
¿Son éstas las propuestas de “lo-que-queda-de-Izquierda-Unida” en Madrid?
¿Qué hacen los socialistas apoyando este tipo de propuestas radicales?



